Bienvenidos a "TRES ARROYOS ROCK", un blog que está dedicado pura y exclusivamente a las bandas de rock de nuestra ciudad.

Toda información y sugerencias siempre serán muy bienvenidas en:
tresarroyosrock@gmail.com

Muchas gracias por el apoyo y GOOD SHOW!!!!


Ceferino Pardo


jueves, 22 de julio de 2010

LA VIEJA ESQUINA en Lokos x el Pool


¡La Vieja Esquina es un flash! Si te gusta el rock nacional bien hecho, no faltes al próximo recital. Te vas a divertir y vas a ver que se puede hacer rock sin comerse el flash, ellos tocan y suenan de lo lindo, y todo con humildad. La selección de los temas que tocaron fue realmente interesante. Perlitas como “El Loco de la Calesita”, “Promesas sobre el Bidet”, “Yo Canibal” o “Pensar en Nada” por citar algunos, son un verdadero flash. Uy, flasheé…
 
Con las patas mojadas y llenas de barro me detuve, por instinto, en una vieja esquina. Había salido a caminar, para despejar un poco la mente de tanta realidad, acompañado por la garra del Volumen 3 de Pappo`s Blues en mis auriculares. ¡Machi, Pomo y Pappo, qué grandes y gloriosos los 70! La noche ya se había hecho carne y las luces de la calle hacían dibujos raros en el asfalto mojado. Una llovizna invisible mojaba lo mojado, sin fin, una y cien veces. Sombras de árboles estoicos, basurines destruidos por la barbarie, más sombras desde la nada. ¿Qué hago yo acá? Parecía un caballo empacado que no quería mover. El aire húmedo entraba a mi cuerpo con ráfagas de ilusión. ¿Qué carajo hago en esta vieja esquina? Sandwiches de miga, qué delirio hermoso. Por un momento perdí la conciencia. No sabía dónde estaba, ni quién era, ni que pasaba. ¿Perdido en mi propia ciudad o perdido en mi propia mente? Me saqué los auriculares, con miedo, y como en un continuado maldito la música siguió sonando, pero distinta. Venía de una casona, justo en la vieja esquina en la que estaba, aún, estaqueado. Pude moverme hasta la puerta y, sin tocar timbre, entré. Parecía un zombie, un no yo. El zaguán largo y frío, apenas alumbrado, terminaba en una puerta entrecerrada y ruidosa. De ahí venía la música, esa que había continuado escuchando a pesar de haberme sacado los auriculares. Llegué como pude dejando rastros estirados de barro, abrí la puerta y me tiré en un sillón que estaba a la entrada aplastando algunos papeles sueltos. Ahora sí, la música entraba a mis oídos con la fuerza de un huracán. Soy yo, todo está bien. La música siguió sonando, como si nunca se hubiese percatado de mi existencia. Estaba cansado, mis párpados pesaban demasiado como para mantenerlos abiertos. Mientras mis ojos se iban cerrando, como tironeados hacia la oscuridad por la fuerza bruta de un ser superior, distinguí unas figuras humanas compenetradas en sus instrumentos musicales.

El mar golpea suavemente las piedras de la orilla. Un hombre, sin dientes, está sentado en la arena dándole la espalda al infinito mar. Toca una canción en su guitarra. Nunca conoció a Gardel, sólo a Hendrix y a Tanguito. Se empezó a cansar y así probó algunas pastillas. Se volvió a cansar y no paró hasta ver la heroína. El mar ahora es oscuro, ya no hay sol que caliente mi cuerpo ni que alumbre mi mente. Siento terror, estoy solo. Por qué me tratas tan bien, me tratas tan mal, si sabés que no aprendí a vivir. Me paro casi de un salto y me acerco a la ventana y salto al vacío. Mi cuerpo se llena de vida y agua. Estoy desnudo, feliz y loco. El aire vuelve a llenar mis pulmones y mi corazón hace un galope atropellado. Empiezo a nadar en un agua viscosa, cada vez más pesada, que se va transformando poco a poco en cemento. Me veo dando brazadas en el piso de un boliche, y la gente que me evita como a un borracho peligroso. El calor me saca el aire, me paro y veo allá en el fondo a una banda que toca pero que no puedo escuchar. Me piden fuego, y le doy aunque no tenga. El humo del cigarrillo entra en mis ojos cegándolos. Me arden. Logro abrirlos y ahí estoy, en el escenario junto a la banda que antes no podía escuchar y que ahora la vivo. Mi amigo esta grogui sin destilar pero yo se que hay caballos que se mueren potros sin galopar. El hombre pelado de lentes para sol detiene su mirada oscura en mi insignificancia y me empuja del escenario al mismo tiempo que me grita: “De la nada a la gloria me voy”. La manada me aplasta, me pisa, me degrada, me transporta a un hospital jaula. Todos miran allá, como si allá estuviese la respuesta. Abro la boca y trago el caramelo mágico de la tranquilidad. Hoy estoy down violento, down radikal, pero tengo aprendido el papel principal. Yo soy un loco que se dio cuenta que el tiempo es muy poco. Entonces, a lo Superman, me tomo el palo volando por la ventana rompiendo la reja, como un avión sin motor, como un pájaro sin plumas.

Me golpean en el hombro y me despiertan. Es un policía que me dice que acá no se puede dormir. Me miro, estoy roto. El banco de madera no es el cómodo colchón que imaginé y pienso si acaso no soy tan sólo un pobre y abandonado vagabundo que ya nadie reclama. No necesito a nadie alrededor. Por qué no hay nadie que mi piel resista, porque no hay nadie que yo quiera ver. Arrastro las patas por el sendero de la plaza y me siento bajo un árbol. Una, dos hojas caen lentas y danzarinas cerca de mí. La gente pasa y me mira como si fuese parte del árbol, del pasto o de las hojas secas en el piso. De como piensa la gente a veces, la diferencia es tan grande que parecen seres de alguna otra tierra.
Cansado de dar pena, me pego un baño, me pongo el mejor traje y después de darle un beso a la que parece ser mi mujer e hijos, falseo al tachero que me lleva a la oficina con un: ”hoy va a ser un gran día”. Mi secretaria se acerca a mi escritorio y me pregunta qué planes tengo para hoy. Almuerzo con González Ferrer. No se entiende el menú pero la salsa abunda. Soy un gourmet que huele eternamente mal. Viejas compotas que no dan respiro al caníbal que hay en mí. Vomito la realidad que me desborda y salgo corriendo arrancándome el traje, y corro hasta que mis zapatos caros y brillosos vuelvan a ser míos. Este tiempo llegó para ahogar a la bestia, todo acaba bloqueado entre tanta histeria.

De nuevo mendigo, de nuevo libre en mi libertad privada, me pongo a pedir monedas en la puerta del gran circo que es esta vida. Buenas noches ladies and gentlemen, bon soire, sean bienvenidos a la primera función del Circo Beat, el circo mas sexy mas alto, mas tonto del mundo. La gente pasa y me tira monedas de lata en mi sombrero agujereado. Me miran como se mira a un perro sarnoso de la calle. Las monedas de lata me llenan de ilusión por un momento pero enseguida se escapan y caen en la alcantarilla. Como una lluvia inesperada empiezo a llorar. Se me acerca una mujer hermosa, espléndida. Es tan linda y miserable como yo. No tenemos donde ir, somos como un área desvastada, carreteras sin sentido, religiones sin motivo. ¿Cómo podremos sobrevivir? Es desesperante estar desesperado. No hay caminos y siempre es de noche. Los pasos que doy para adelante se repiten para atrás, en un sin fin insoportable. No tengo donde ir. Algo me late y no es mi corazón. ¿Cómo no sentirme así? ¡Si ése perro sigue allí! Una moneda de oro cae en mi sombrero, y no se escapa. Levanto la cabeza al mismo tiempo que con el puño seco mis ojos de vidrio. Es dios que me sonríe burlonamente y se va. Agarro la moneda de oro con mis garras de buitre y me pierdo en su esplendor. Yo no se dónde va mi vida, yo no se donde va, pero tampoco creo que sepas vos. Quiero salir, sí, quiero vivir, quiero dejar una suerte de señal.

El “Fideo” me sacude. ¿Qué pasó? No sé, te quedaste dormido. ¡Uy, flasheé mal! ¿Qué querés escuchar ahora? Despiértate nena, de Pescado, ¿puede ser? Si, dale. Ahí vamos. Gracias.

Y siguió la fiesta…

Todas las fotos por Ceferino Pardo

lunes, 19 de julio de 2010

LOU BIZZARRO en La Casona


Por Nicolás Besimenko

No conozco ninguna banda de rock de Tres Arroyos que haya reversionado a Inx´s, jugando con el ritmo de Mistify hasta transformarlo en un absurdo ska que se terminará convirtiendo en un rock furioso. Gracias a los chicos de Lou Bizarro, el sábado escuché algo parecido a un irónico show de rock sin escrúpulos.
Perro Amor Explota abrió una noche que se hacía esperar demasiado mientras de fondo sonaba el sonido reggeton y remixado sin parar. La concurrencia era escasa pero divertida y disfrutó mucho con cada tema y con cada ocurrencia del cantante Ricardo Andreasen, líder de una formación basada en un estilo bien amateur, que mezcla la parodia, el ska y el rock en una olla llena de éxitos de todo tipo y género.

Así como nos encontramos con un Evanescence o Karamelo Santo, el salto se agiganta cuando se animan nuevamente a inventar un cover de Feel (Robbie Williams), o hacer una Lamabada que suene a rock and roll, o arriesgarse mucho más interpretando a Lady Gaga, sin ningún pudor que los haga reprimirse. Porque de eso se trata Lou Bizarro, jugar con temas que dificilmente un aficionado al rock pueda tolerar. Creer que con el sello de su sonido cualquier tema es potable.


La banda contó con la participación de Anita, una joven bajista invitada, para ejecutar Zombie, el mejor tema que brindaron en la fría noche tresarroyense.
Y sobre el cierre, apareció la otra hermana Andreasen, Romina, para dejarnos un emocionante Un día sin tí, de Roxette, a dúo familiar, acompañado por la furiosa guitarra de el hermano mayor.


Ricardo Andreasen en primera voz y guitarra, su hermana Karina Andreasen en 2º voz, Leandro Iannibelli en batería, Juan Cruz Romagnoli en bajo y Leonardo Ancarola en teclados se encargan de dejar de lado cualquier prejuicio y poner mucha entrega y pasión en cada show, como el del sábado pasado en La Casona. Con ellos, la diversión está asegurada.


Todas las fotos por Ceferino Pardo
 
Muchas gracias nuevamente NICOLAS por la reseña de este recital. Tres Arroyos Rock es de todos, y todos pueden colaborar.
 
Ceferino Pardo

jueves, 1 de julio de 2010

METANOL EN LA CASONA


Es la 4ta vez que comienzo este texto y ni siquiera en esta, que puede llegar a ser la vencida, estoy seguro a dónde estoy yendo. Ya lo dijo Horacio Quiroga en su Decálogo del Perfecto Cuentista: “No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas”. I´m perry, amigo Horacio. Esta vez, como muchas otras, no haré caso a tus sabios consejos. En definitiva esto no es un cuento, sino una reseña de un recital de rock. Sólo debo estar atento, eso sí, a ir uniendo una palabra con otra para llegar a tener un texto lo suficientemente gordo y boludo como para que me sirva de cobijo para las fotos, nada más, porque a fin de cuentas las fotos es lo único que se mira (y con suerte) en blogs como este. ¿Para qué perder el tiempo en lecturas aburridas como esta? ¿Por qué gastar ojos en palabras que solo están para llenar un vacío? ¡Bravo, veo que ni siquiera llegaste a leer hasta acá! Y si llegaste, estimado/a lector/a te recomiendo que lo charles en terapia. ¿No te dijeron que ya no se usa más leer, y mucho menos libros? ¿No ves que las palabras de los libros no son aplicables al msn, los mensajes de texto o a los comentarios del fakebook? ¿Para qué vamos a leer si podemos seguir viviendo así como hasta ahora? ¡Estemos lejos de los libros, que educan, cultivan y solo usan palabras raras (salvo los de Washington Cucurto que es del palo)!

Vayamos al rock. Resulta que el sábado pasado en La Casona estuvo tocando Metanol (VER VIDEO), un gran grupo de rock pesado que ya con las remeras que se pusieron, tanto el Corto como Ricardo, dejaron entrever un poco la onda de la banda: Nirvana y Foo Fighters. Algo así, ese palo. Los otros dos integrantes tocaron desnudos (de bandas estandartes) pero creo que Alejandro hubiese elegido una remera de Rush y Diego una de Metallica. Por ahí va más o menos la cosa; un rock pesado más yanki que británico. Es muy importante aclarar esto porque el sonido del metal de ambos lados del atlántico es diferente. En Metanol no hay rastros de Sabbath, Maiden, Motorhead o Judas, ese heavy más crudo y limpio que el americano. Metanol tira para el otro lado del metal, para el lado americano. Si no sabes de que estoy hablando, bueno, no te preocupes que yo tampoco.

Metanol es, siguiendo con la ola futbolera de estos días, como el Uruguay del “Maestro” Tabarez. Aguerrido, metedor, con esa garra única y a su vez con años de historia, unión de grupo y toques de elegancia. Atrás están Ricardo Plá en el bajo (con la púa de Walter Giardino), y Alejandro Mink en la batería. El fondo tiene experiencia y juventud, firmeza y mucha polenta; una base ideal para un equipo como Metanol. En el medio, solo, está Diego Pascucci en guitarra. Todo el medio campo para él, recibiendo y distribuyendo las pelotas para dejárselas servidas a Fernando “Corto” Benítez, que de “pichero”, bien adelante, las mete todas adentro con su guitarra rabiosa. ¡Qué lindo juega Metanol arriba del escenario!


Si bien La Casona no es un ámbito muy roquero, fue el lugar perfecto para la presentación de Metanol porque estuvo casi lleno, y eso es una alegría ya que era la noche de una de las bandas con más años en actividad de Tres Arroyos y también una de las bandas que mejor suena en vivo (ah, olvidate del cable roto que conectaba la guitarra de Diego que no dejo de molestar durante casi todo el show, ese fue sólo un detalle). Los chicos, no tan chicos, de Metanol dieron cátedra de buen gusto musical, tocando con una energía envidiable y con arreglos y cortes que sólo puede lograr una banda que tiene mucho ensayo. Da gusto verlos en vivo, ahora sólo les falta el disco, gran materia pendiente de la banda pero que según palabras de Ricardo Plá ya tienen en la cabeza meterse en el estudio de grabación. ¡Vamos todavía!


Durante el show pasaron algunas cosas destacables.
Al Corto se le cortó una cuerda y si no era por la insistencia del resto del grupo hubiese seguido tocando así nomás: “Para qué la voy a cambiar si todavía me quedan 5”… un groso el Corto. Después Alejandro Mink empezó a tocar con sus palillos en una batería improvisada en su camino desde la entrada del salón hasta el escenario: piso, sillas, mesas, botellas, vasos, pie de micrófono, guitarras y por fin los parches que lo esperaban ansiosos. Casi terminando el show se dieron el lujo de contar con Guillermo Mink como guitarrista invitado para hacer un METANOL quinteto que estuvo genial y sonó perfecto. Pensé que Fernando sin su Ibanez iba a estar perdido, pero nada que ver… él, su voz y sus pelos de acá para allá se llevaron fantásticos. ¡Qué bien que quedó ese único tema en el que las dos violas se unieron en un mismo solo! Muy interesante, aunque me quedé con ganas de más de esos jueguitos.

La perla de la noche fue la presencia entre el público de Simón Canosa, pequeñin roquero que toca la guitarra y que como buen fan de Metanol los sigue a todas partes de la mano de su padre. En youtube pueden mirar algunos videos de este futuro gran músico tocando distintos temas, inclusive de Metanol. ¡Qué lindo es ver a niños de no más de 10 años en recitales de rock! Eso sí Simón, no les prestes atención cuando los músicos toman cerveza de la botella arriba del escenario, eso no tiene nada que ver con la música. Y otra cosa, cuida tu más grande instrumento que son tus oídos poniéndote alguna protección cuando vayas a los recitales. Vos tenés la suerte de escuchar cosas que nosotros no.


Otra noche más de buen rock tresarroyense, de ese que te deja pensando que no todo está perdido en la movida musical local. No todos se comieron el flash del rock. Algunos ya están vacunados y laburan día a día para superarse y sonar mejor. ¡Aplausos para todos ellos!

Todas las fotos por Ceferino Pardo

jueves, 24 de junio de 2010

CHARLATANES y EL SOTANO en LOKOS

Domingo día del padre, pasada la medianoche larga. Charlatanes de Feria y El Sótano, como la mayoría de las bandas locales te hacen esperar; Me gusta (no me queda otra). La espera es buena, sirve para pensar, para analizar cosas.
Pido papel y lapicera, y me pongo a escribir mientras me tomo una Sprite con hielo frente a un escenario vacio:
Tres arroyos es complicado. Faltan unos minutos (largos tal vez) para que comiencen a tocar los Charlatanes y esto es una “empty room”. No importa quién toque, siempre es igual. El frío castiga duro en la calle y las almas roqueras están más frías que el mismísimo viento. ¿No nos gustan las bandas locales? ¿Aburren? Pego una mirada y descubro que el público se trata, hasta ahora, de amigos, conocidos y familiares. ¿Los fanáticos de la música dónde están? Tristeza de la ciudad. Muy lamentable. Igual es temprano, ya vendrá la gente. Ahí vienen 2, bien. 2 más. Vamos que se llena. Un par de minitas solas (¿les gustará el rock o vienen porque sí?), una parejita más. Poco a poco va tomando color. Es fin de semana largo y muchos habrán venido de las ciudades en las que estudian para pasar el día del padre en familia, Tres Arroyos debe estar lleno de juventud. Esto tendría que explotar. No, estamos en Tres Arroyos City, la ciudad de la Fiesta del Choripán y del boliche con reggetón. ¿Será cara la entrada a $10 para ver a dos bandas en vivo? Me cansé, mejor me dejo de pensar y caliento mi espíritu roquero con Turf que empieza a sonar por los parlantes de Lokos x el Pool. ¿Turf? Bue… Ya está, ya pasa, están por empezar a tocar.


Charlatanes de Feria (ver video) es una banda más de las tantas que hay en Tres Arroyos. Un grupo de amigos que hacen la música que escuchan (y que los une) pero que no sé si proyectan con grabar un disco o llegar a ser profesionales. Tocan más por diversión y amistad que por el proyecto en si mismo (¿será así o es lo que me comí yo? ¡Puedo llegar a estar muy equivocado!). De todas maneras eso no tiene nada de malo, porque tocar por el sólo hecho de tocar ya es un acto artístico respetable. Los Charlatanes hacen, y hacer es muy bueno. Al menos no se quedan con las ganas de expresarse artísticamente.

Con temas propios y ajenos, el repertorio de Charlatanes fue entretenido, como una buena picada antes del plato principal (y creo que hasta ellos mismos se creen eso, cosa que no debería ser así porque tienen vida propia -las 2 veces que los vi siempre compartieron escenario con El Sótano, tocando como una especie de teloneros-). La banda suena pareja, sin destellos pero sin derrapes. Dos guitarras que se llevan bien y que van, por momentos, por caminos distintos (por suerte), y una base prolija que acompaña muy bien.

Si te gusta el punk argento (bandas como Attaque, Violadores, Flema, Villanos o 2 Minutos, etc) seguramente la banda te entre como piña por los oídos. Así que la próxima vez que toquen los Charlatanes, estimado amigo punky, ¡no podés faltar a la cita!
Después de una hora y monedas de show, Los Charlatanes de Feria se bajaron del escenario de Lokos por el Pool para dejarles el espacio a sus amigos de El Sótano.


Es una noche de punk rock y mientras esperamos que El Sótano suba al escenario a tocar, Fito Paez nos canta: “sus tetas y sus dos hermanas tomaban un café”. ¿Pero no es una noche punk? Mirá que hay bandas como para calentar el clima, eh. ¡Lo único que falta es que cuando El Sótano termine de tocar suene un reggetón en los parlantes del lugar!
El lugar está bastante completo de gente ahora, nos es una cosa de locos, pero tiene algo de clima, más teniendo en cuenta que es una noche muy fría y que la propuesta musical es el punk rock.
¿Qué te pasa con el punk a vos? Nada, es que es un estilo que unos pocos escuchan (y aman y no salen de ahí) y que muchos otros no entienden o no se preocupan por entender. Es, digamos, siempre lo mismo; chiqui pum, chiqui pum, y muchas guitarras gordas monotemáticas y los temas son casi todos iguales. Ah, ¿te parece? Si, es que cuesta escuchar punk, es difícil, y mirá que yo hago el esfuerzo, eh. ¡No sabés nada! Escuchate esto. Ah, mira que bueno. Pero esto tiene poco de punk. Si, es punk, es rock, en definitiva todo es rock. Bueno, no sabía. Y si no sabías, ¿para qué juzgas un estilo musical que desconocés? ¡No ves que son todos iguales! Yo puedo hablar con vos de la música que te gusta, pero si te llevo a la música que me gusta a mí vos no sabés nada. Es cierto. Te molesta, ¿no? Y claro que sí, porque yo soy abierto y escucho de todo, pero vos te hacés el abierto y si te llevo al punk no sabés para donde disparar. Es injusto. Pero hago el esfuerzo, che. ¡Esforzate más! No puede ser que no te hayas escuchado al menos, los clásicos de The Clash o el inmenso y único disco de Sex Pistols o cualquier disco de Los Ramones. ¡Pero es que me duelen las orejas! No soporto que no tengan buenos arreglos de viola o que la bata y el bajo siempre vayan por la misma carretera una y otra vez, hay desvíos muy copados también dentro de la música. Seeeee, el punk no tiene arreglos… escuchate esto. Epa, ¿y esto? Es punk. No. Si. No. Te digo que sí, es punk. Pero esto tiene vientos, percusión y unos arreglos muy buenos de teclas y violas, no parece punk. Además esto es más ska y reggae que Punk. ¿Quienes son? The Clash. Uy, que loco. No pensé que el punk era esto también. Es que vos nunca escuchaste punk, por eso decís eso. Bueno, es que pensé que el punk era como Ramones, todos los temas iguales. ¿Querés escuchar un disco pop de Los Ramones? ¡Andá, que van a tener un disco pop! Uy, que loco, es pop. Viste, no sabés nada. Y decime una cosa, ¿cómo les caen estos discos de estas bandas históricas a la mayoría de los punkies locales? Directamente no les gusta, son muy cerrados. ¿No les gustan? No lo escuchan si quiera. Pero si es lo mejor del punk que yo escuché hasta ahora. Bueno, pero no. Qué cagada, seguimos al horno. Y si. ¿Escuchamos un disquito de Floyd? Naaa, ponete otra cosa. Ah, pero vos también sos cerrado, che. No, yo me escuché todo de Pink Floyd. ¿A que este blues no? Mirá vos, no sabía que tenían un blues. Viste, la música es una caja de pandora.


El Sótano sube al escenario descargando una energía de power trío sorprendente. No tienen mejor idea que arrancar bien arriba con “Hijos de los 90”, lo mejor que yo escuche de ellos hasta ahora. Este tema representa de manera perfecta a El Sótano de hoy. “Hijos…” es una canción de su nuevo disco que ya grabaron en Córdoba en los estudios de Mariano Martínez y que, una vez mezclado y masterizado con la producción artística del mismo Mariano, saldrá a la calle con el nombre “Sin Señal”. Con este tema, aunque también podría poner como ejemplo otras letras del nuevo material, El Sótano demuestra que la lírica adolescente se la gastaron toda en “Interminable” (su primer LP). El concepto de las letras del nuevo disco, por suerte y por fin, va más por los caminos sociales, políticos y culturales.

“No quedan libros en las casas de hoy, sólo importa el tamaño del televisor, siempre el mismo programa. Nosotros somos los más vivos, estamos en el primer mundo. Nadie nos va a defraudar”.

Antes, en una pantalla semi gigante habían proyectado 3 fotovideos de lo que fue la grabación del disco. “2.0 (o conectados)” y “Doña Rosa” fueron los temas, también del nuevo material, que eligieron para los fotovideos. Hubiese preferido que las tocaran en vivo, pero algo es algo. Estas dos canciones, también power, tienen letras claras y directas que no esquivan el bulto de la realidad argentina.

El Sótano sonó mucho más prolijo, y mejor, que la última vez que había tocado en Tres Arroyos, justamente en este mismo lugar. La voz de Riki Fernandez se escuchó clarita dejando comprender las letras (muy raro en la movida local). Esta vez, Juan dejó el “clanc, clanc” de su Fender Jazz Bass para sonar más gordo pero sin excesos. Lucas, en las casi penumbras de las luces, tocó como siempre; prolijo, justo en los golpes, sin sobresaltos, y haciendo sus clásicos coros. Interesante arreglo de voces se mandan estos punkies en muchas de sus canciones, algo que me llama la atención tratándose, justamente, de punk.

Riki es otro que toca como siempre; Guitarras gordas y distorsionadas, con algunos punteos (principalmente de los temas del nuevo disco) que logran melodías muy interesantes. Pero más allá de cómo se lleva con su Gibson Les Paul, Riki es un showman de primera (si, de primera) con una conexión genial con el público y una soltura envidiable arriba del escenario. Pocos tipos como él he visto en los escenarios locales.


La perlita de la noche, por decirlo de alguna manera, fue la versión que hicieron de “Pretty Vacant” de los Pistols cantada por Juan. Ahí fue cuando dije: Estos chicos suenan muy Pistols. Y enseguida pensé: A ver cuando empiezan a sonar más The Clash.
El Sótano terminó de tocar, después de 11 temas (con un bis que tal vez estuvo de más), y como no podía ser de otra manera por los parlantes de Lokos x el Pool empezó a sonar un reguetón nomás…


Todas las fotos por Ceferino Pardo

miércoles, 23 de junio de 2010

VAGONETA SKA EN LOKOS X EL POOL


Por Nicolás Besimenko

El Sábado por la noche se presentó Vagoneta Ska en Lokos por el Pool (ver video) con el gran repertorio que nos tiene acostumbrados, brindando toda su energía positiva desde arriba del escenario (aunque estuvieron a la misma altura que todos los presentes). De principio a fin, el show contó con un gran sonido pero con el mismo juego de luces durante toda la noche. 
Mientras sonaba de fondo la clásica intro, los fans llegaban con su imborrable sonrisa que prometía una gran noche. El clima vagonestesko se comenzó a gestar ya desde el primer tema, Caracol. El ritmo que le daba el Tuto con su guitarra invitaba a despegar del suelo e intentar hacer lo más parecido a un pogo, aunque las mesas del lugar y la tímidez de los presentes resulte un estorbo.

Se vino el Hombre Gato reversionado en un ska. Ahora sí la noche comenzaba a tomar color y emoción, porque el número de espectadores comenzaba a crecer, los Vagoneta transmitían pura pasión por la música que hacían y cada segundo era único e irrepetible. James dejó apreciar la capacidad artística con la que cuenta esta gran banda, que gracias al cielo y a la tierra es tresarroyense.


Es el momento de Protagonistas, uno de los momentos más esperados en cada recital de los Vagoneta Ska. Es el grito de guerra de los seguidores. La gente canta cada vez con más fuerza "...hay que matar a Hadad...y de paso, al Baby Etchecopar". Solamente estando en el lugar de los hechos, sintiendo lo que sentimos todos en esos minutos que duró el tema, solo así se puede explicar porque un grupo de jóvenes que mezclan ska, reggae, cumbia, punk y quizás algún otro género que me olvide, han ganado tanta popularidad, tantos seguidores, tantos elogios en muy poco tiempo.

Si bien el cover de León de Resistencia Suburbana no era lo que esperaba en cuanto a ritmo (es lógico, en algún momento hay que bajar tanta adrenalina), puedo confirmar que el show fue atrapante porque contó con los condimentos que debe tener una banda con el despliegue de Vagoneta: buen sonido, mucha vibra, conexión con sus seguidores y cada uno de los miembros no sólo interpretó perfectamente y con precisión su rol dentro de la formación, sino que además le agregó polifuncionalidad para intercambiar lugares y un poder de improvisación mágico.

La noche de los Vagoneta Ska en Lokos por el Pool fue un lujo para mis sentidos. 


Todas las fotos por Ceferino Pardo

NOTA: Muchas gracias Niko por colaborar con Tres Arroyos Rock haciendo esta review del recital de Vagoneta Ska. Nicolás escribió este texto por pedido mío ya que yo no podía ir a ver todo el show, y él sin problemas tuvo la gentileza de colaborar, sin censuras ni retoques.
Aprovecho también  para aclarar que no estoy de acuerdo con la bajada de línea de la letra de PROTAGONISTAS interpretada por VAGONETA SKA. Son muchos los menores, esponjas intelecuales, que siguen a esta banda y es una pena que esa letra tenga tanta violencia (y más tratándose de una banda con "buenas vibras"). Por más que no me guste alguna persona, y sin importar cuan hijo de puta sea,  no me va el mensaje de matar a alguien, ni siquiera a Hadad o a Baby Etchecopar. No a la violencia, por más en joda que sea.

Ceferino Pardo

ENTREVISTA A MARCO ALBERTO


Marco Alberto es como un laberinto borgeano; claramente oscuro.

SECCION ENTREVISTAS


Y que sea rock...

martes, 11 de mayo de 2010

VAGONETA ZAP BAND en El Vagón


Eran las 2 de la mañana cuando entré al VAGON DE LOS NADIE en busca de música en vivo que me haga bailar, y bien hice en ir ahí ya que VAGONETA ZAP BAND estaba tocando. ¡Que adorable banda! (suena medio raro, pero no encuentro otro adjetivo calificativo ja ja ja)

Me costó adaptar mis ojos a la oscuridad del escenario, ya que no había ninguna luz que ilumine a los artistas. No entendía por qué razón se habían quedado en penumbras. Pero cuando vi que Juan tapaba el leed del teclado con un trapo comprendí que la ausencia total de luces se debía a una cuestión de la banda y no a razones de falta de “producción artística”.

Un puñado de divertidos y copados espectadores saltaban y bailaban al ritmo del apéndice más “libre” de VAGONETA SKA, levantando un tremendo polvillo que descubrió mi maquina de fotos al primer flashazo. Era imposible hacerles fotos sin ese molesto flash (y sin que saliera la tierra en suspensión en la foto), así que sólo saqué unas pocas como para no molestar a los Vagoneta Zap Band que estaban muy copados tocando y tocando.

Yo venía del recital en El Andén que fue el opuesto perfecto a lo que estaba experimentando en ese momento en El Vagón. Metanol y Malas Capas se habían preocupado por tener un show bien producido, con un sonido muy bueno, con interesantes luces y hasta con máquina de humo, así que encontrarme con ese escenario oscuro donde apenas se podía distinguir a los músicos reconozco que me costó comprenderlo. ¿Por que la oscuridad, si Vagoneta Zap Band está llena de hermosos colores musicales? Sin dudas que de debe a una cuestión de “estética anti-estética” adoptada por la banda.

Los locos lindos zapperos se divertían de lo lindo y nos hacían divertir a todos. Mis patitas no se podían controlar ante tan copado ritmo y pedían pista. Pero soy muy amargo (y bastante careta, claro) como para ponerme a bailar, así que sólo me dejé llevar por el ritmo en el lugar en el que estaba parado.

Yo estaba contento, sorprendido para bien. Ese cuelgue, ese desinterés por el sonido (sólo tenían sus equipos para el bajo, el teclado, la guitarra y un amplificador con dos bafles chicos para el único micrófono que andaba cuando quería) esa despreocupación por la puesta en escena, ese no sentirse “los artistas” sino sentirse parte del mismo público, hacen de Vagoneta Zap Band una banda que interesante.

Para que se den una idea de cual era la propuesta de la banda, un pequeño hecho durante el recital: En un momento, al terminar un tema, Juan dejó su teclado para ir a comprarse una cerveza y Ariel, el cantante, se ocupó su lugar en las teclas dejando al bajista en la voz. Y siguieron tocando como si nada. Por ahí el baterista se fue vaya uno a saber dónde y Ariel nuevamente cambio de rol y se puso a jugar con los parches mientras que Juan, ya de vuelta, y con un gran vaso de cerveza, se hizo cargo de la voz. (VER VIDEO) Y la banda siguió tocando. A todo esto, al público no le importaba otra cosa que seguir bailando y pogueando.

La tierra en suspensión provocada por el baile del público

Antes de irme, todos los músicos habían vuelto a sus respectivos instrumentos, naturalmente, como si nada hubiese cambiado ya que nunca dejaron de tocar sus ska, sus reggae y sus diarios y revistas que nos llenaron los oídos de música alegre e infalible.

Vagoneta Zap Band tocó de lo lindo y demostró que no les preocupan ciertas cosas que hacen a un espectáculo musical. Estos locos lindos rompen con la estética visual de un show, y no les interesa para nada otra cosa que no sea divertirse ellos y hacer divertir a su público. ¡Buenísimo muchachos, la pasé muy bien!

¿Quieren saber cuánta gente fue?¿Quieren saber cuántos fueron de los que se llenan la boca hablando del poco apoyo que hay entre las bandas? ¿Quieren saber si los organizadores de ROCK INDUSTRIAL (que se dicen apoyar a las bandas de rock local) fueron realmente a apoyar? ¿Quieren saber si hubo presencia de parte de CULTURA y de la CONTRA CULTURA en el recital? ¿Quieren saber cuántos medios locales fueron a cubrir el espectáculo? ¿Quieren saber si el rock tresarroyense tiene el apoyo que se merece? Bueno, los que fueron ya lo saben. ¿Vos fuiste?


Todas las fotos por Ceferino Pardo

www.flickr.com/ceferinopardo